Metáforas plásticas de la realidad

Ignacio Rábago es un artista de formación humanística (Filosofía y Letras / Artes Plásticas) con una interesante obra como pintor, especialmente sobre papel y tabla, que ha centrado su trabajo de los últimos años (1985/96) en el campo de las instalaciones. Sus proyectos son a la vez simples y precisos, requiriendo de una preparación cuidada disimulada bajo la apariencia de improvisación. Consigue con ello que nada nos distraiga de la energía que liberan. Impulsos primarios, tratados de modo efectivo, que tienen presencia y convencen sin la necesidad de un discurso teórico que los sostenga.

Sus montajes, sin embargo, tienen contenido conceptual, pero éste nace del centro de los mismos de modo tan evidente que a menudo pasa desapercibido (Hvor?, Universidad de Copenhague, 1988).

Es el hecho presentado el que se impone con sencillez y contundencia. Suele también caracterizarlos la espectacularidad. Minimalista en las premisas, es maximalista en los desarrollos. Sus instalaciones tienen algo de circense que barniza con humor un método riguroso. Muy estricto, casi clásico, en este aspecto Ignacio Rábago parte siempre del espacio donde trabaja, utilizando materiales cercanos o en relación directa con el mismo.

Sin embargo, su individualidad no se disuelve en el entorno, sino que termina dominándolo. Clásico pero subversivo, se reviste de la piel del lugar y ataca a nuestra visión de la realidad desde dentro. Caballos de Troya que se nos ofrecen como regalo, sus trabajos terminan por afectar nuestra memoria del lugar donde se instalan. No es exagerado definir a sus instalaciones como «metáforas plásticas de la realidad».

Metáforas plásticas en las que dicha realidad ha sido subvertida.

Las tensiones (De Vonk, Ámsterdam, 1987), la gravedad (Attacking the Vertical, Odense, 1989), el orden y el caos (Angles Measure of Chaos, Copenhague, 1991) son preocupaciones que se repiten en su temática y a las que aborda desde la intuición poética (Primer Premio de Poesía del Instituto Español de Emigración de 1985).

La insistencia en dichas características antagónicas, pero que en él no operan como contradictorias sino como complementarias (rigor-humor, intuición-análisis, clasicismo-heterodoxia, etc.), son las que hacen de Ignacio Rábago un artista personal de estilo reconocible; algo que no es común en un campo como el de las instalaciones.

Copenhague, 9 de septiembre de 1996

AutorEva Dam Jensen
CargoProfesora titular, Universidad de Copenhague
FuenteTexto de introducción para el catálogo del proyecto «Habitación Numerada I», Museo San Telmo, San Sebastián, 1996
Año1996
Sobre→ N° 014 · Galerna. Torre de Sillas y Estacas